Entrenando Paddle 

Al igual que en todos los deportes, en el pádel el enfoque del entrenamiento es fundamental y clave para el progreso del jugador. Unas sesiones de entrenamiento cuidadosamente preparadas hacen que el proceso de aprendizaje sea progresivo, consistente y relevante para lo que se ofrece.

Todo, desde los materiales utilizados, el número de jugadores, el número de series por ejercicio, hasta el objetivo final de cada sesión, debe ser preparado y revisado con mucha antelación. Esto permitirá a los jugadores comprender realmente sus progresos y saber en qué aspectos del juego o de las correcciones deben centrarse.

Las clases deben ser muy dinámicas y lo más entretenidas posible -aunque el pádel es un deporte repetitivo- y, lo más importante, también debemos cuidar la seguridad de los alumnos durante todas las sesiones de entrenamiento. Evidentemente, en función de los participantes, se exigirá más o menos nivel y contenido, sin olvidar nunca, o casi nunca, el carácter lúdico y distendido del curso. Siempre es muy bueno aplicar los ejercicios a situaciones reales durante el juego. Los alumnos siempre lo aprecian y valoran muy positivamente, ya que, les ayuda a mejorar su juego.

Los materiales para la practica del paddle deben ser de la mejor calidad desde las palas de paddle hasta las pelotas de paddle. Las pelotas de pádel deben colocarse en una cesta o carro que permita conseguir muchas series. Es decir, el número de pelotas debe ser de al menos 80-100.

Algunas cestas están diseñadas con un número menor de pelotas, en cuyo caso habrá una mayor rotación de alumnos o cada jugador podrá tener menos tiros, haciendo el recorrido más dinámico.

Otro aspecto importante es decidir si los alumnos recogerán el balón en el suelo durante la práctica o si esperarán a que la canasta esté lista para ser recogida. El pepino, o «tubo de recogida», facilita la recogida del balón después o durante la práctica.pala paddle

Suele ser una ganga, sobre todo para los alumnos adultos a los que les gusta medir su esfuerzo y no les gusta agacharse («doblarse»). Los objetos como conos, anillos, marcadores, marcadores circulares, marcadores alargados o divisores de áreas son importantes para marcar direcciones u objetivos de movimiento. Ayudan a los alumnos a concentrarse en la tarea asignada.

También cumplen una función de seguridad, ya que mantienen a los jugadores a distancia unos de otros y evitan choques accidentales o involuntarios. Espacio y zonas de juego Aunque en la práctica el juego se desarrolla en un campo de 20 x 10 metros, podemos distinguir diferentes zonas en función de la disposición de los jugadores.

Podemos hablar de la zona D como la zona de tiro conocida como de defensa o contraataque, principalmente de globos. la zona C, será aquella en la que se controle el juego o se tome la punta y se domine, pero no está claro si atacar con nuestros tiros o defender. Normalmente los golpes que se juegan en esta zona son swings altos o salidas a media altura con reveses efectivos, paletas y «víboras» de revés más agresivas, variaciones simples del revés.

En definitiva, el objetivo principal de esta zona es controlar y colocar los tiros, y más determinar el marcador, ya sea porque iniciamos un contraataque o porque iniciamos una posible defensa. la zona A, o zona ofensiva, es la zona en la que el jugador está dispuesto a decidir el punto en la pista, siendo claramente dominante en la dirección del tiro y cerrando para el adversario a la menor oportunidad.