Los detalles son los que cuentan

Cuando pagamos por un servicio nos gusta que sea lo mejor posible, la verdad es que cuando lo pagamos es cuando nos dedicamos a mirarlo con lupa para que no se nos escape nada. La prueba la tenemos en los hoteles donde parece que nos falta tiempo para entrar y empezar a poner pegas a todo, empezando por pasar el dedo para ver cómo han limpiado, hasta probar hasta el último plato de comida para saber si le falta algo. Criticones somos por naturaleza y cuando nos sentimos en nuestra salsa somos peores aún, por eso cada hotelero hace lo imposible por agradar a sus clientes, aun a sabiendas que por mucho que se esmere siempre va haber gente que le ponga la zancadilla. El tema de las habitaciones la verdad es que tiene su guasa, hay mucha gente que en sus casas no las tienen ni la mitad de limpias que están en un hotel, que los colchones de sus casas se caen hacia abajo y que las toallas desde luego no las lavan todos los días, pero claro cuando pagamos, cuando nos deben dar un servicio no buscamos el que la persona se esmera para que estemos lo más a gusto posible sino que intentamos por todos los medios que trabaje mucho más que se gaste mucha más energía y mucho más detergente lavando a diario toallas y sábanas.

Pero claro si un fallo grande cometían en algunos hoteles era de la utilizar toallas blancas para hotel de mala calidad, una toalla que con un par de lavados ya parece vieja, la mala calidad de las toallas se nota a la legua, primero porque no secan igual, cuando las utilizas te das cuenta que parece que te secas con esparto, segundo porque se ponen de otro color diferente al que tenían y al final el cliente acaba echando a lavar más veces de las que son necesarias. Lo mejor es pensar en la calidad lo primero la verdad es que si se sabe comprar no es cara en absoluto, una toalla buena de algodón se nota enseguida y al final el cliente lo agradece mucho. Sin lugar a dudas conseguir un tipo de toalla así hace que por lo menos por esa parte el cliente no esté dando continuamente la lata, cuando queda satisfecho se nota ya que las quejas desaparecen de la noche a la mañana por completo.